¿Qué ocurre cuando un gobierno tiene mucha información, pero no tiene capacidad para convertirla en conocimiento útil para decidir?

🆘 ¿Qué sucede cuando las autoridades gubernamentales reciben ese conocimiento científico, pero llega demasiado tarde, es demasiado complejo o no responde a la pregunta concreta del decisor de política pública?
✅ Uno de los principales desafíos de un think tank no es producir conocimiento. Es lograr que conocimiento confiable llegue, en el momento adecuado y en el formato adecuado, a quienes toman decisiones.
🚀 El futuro de las políticas públicas no depende solamente de producir más conocimiento. Depende de construir instituciones capaces de transformar conocimiento confiable en mejores decisiones.
💯 Ese es el verdadero valor estratégico de los centros de pensamiento.
Y esa puede ser una de las grandes oportunidades de Panamá en su transición hacia una economía y un Estado basados en conocimiento.
Estos fueron algunos de los tópicos de conversación que mantuvimos en Panamá junto a autoridades y funcionarios de Senacyt Panamá, Banco Interamericano de Desarrollo Centro Latinoamericano de Innovación en Políticas Públicas para impulsar la estrategia de capacitación del plan estratégico de ciencia y tecnología 2025 - 2029 (PENCYT)
Las jornadas tuvieron como objetivo central fortalecer las capacidades de profesionales, investigadores y actores vinculados a los centros de pensamiento y a la generación de conocimiento estratégico en Panamá, articulando tres dimensiones complementarias:
1. Pensamiento estratégico y prospectiva, como herramientas para anticipar escenarios, identificar tendencias y riesgos y mejorar la capacidad de planificación pública.
2. Generación, gestión y utilización de conocimiento, orientadas a fortalecer el papel de los centros de pensamiento como intermediarios entre investigación, evidencia y toma de decisiones.
3. Bioeconomía e innovación, como ámbitos estratégicos para diversificar las capacidades productivas y científicas del país y promover modelos de desarrollo sostenible.
La convocatoria generó un interés significativo entre 80 profesionales, investigadores y actores vinculados al desarrollo de políticas públicas de ciencia y tecnología, lo que llevó al cierre exitoso del proceso de inscripción.
El diseño del programa permitió combinar exposición conceptual, intercambio de experiencias, análisis de casos y diálogo con los participantes, procurando que los contenidos pudieran vincularse con los desafíos concretos que enfrentan los centros de pensamiento y las instituciones públicas panameñas.




